Hermano en el tumulto,
hermano en el tamaño del sarcófago,
encontré mi lugar
cerrado y pobre
al lado del más malo.
No sé quién eres tú, pero dime
con la mano en la mano de aquel que te da la mano
dónde, dónde te encuentras
sí allí en el nido no hay
lugar para el incendio,
si el enojoso sexo fiel
no te aburre, aunque te santifique.
Retiro lo de malo. Es sólo un hombre.
sábado, 2 de febrero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario