En mi modesto apartamento
mientras busco trabajo alrededor
de mi ombligo, me invade la fatiga
y pienso en lo que ha sido
la historia de esa ilustre descendiente
de menguados patricios, cuya sangre
recorre los caminos de mis venas,
osea, yo.
¡Concha del mundo! No es lo que me gusta,
pero ¿qué puedo hacer?
El barrio es una charca de caimanes
y más allá se extienden los pantanos.
Escribiré poemas. Pintaré
sus ojos silenciosos y mis ansias
de guerra, elevaré mi voz
sobre la selva temerosa y muda
y colgaré mis calzones en el mástil
más alto del Palacio Nacional.
jueves, 10 de abril de 2008
viernes, 7 de marzo de 2008
QUIUBO, ISAIAS
Sí, es mi amiga danesa.
Tiene en su Facebook una foto contigo.
Ya. ¿Cómo pudimos vivir sin Internet?
¿Terminaste el guión? Me alegro.
Échate para atrás que te atropella el carro.
Va a cumplir veintitrés, es mayor, dice.
Pero los ojos, sí, pero los ojos.
No sé traducir exactamente del inglés lo que me dijo de ti
pero lo intento:
“Si le das un vasito de leche al ratón
te pedirá un bizcocho.”
Tiene en su Facebook una foto contigo.
Ya. ¿Cómo pudimos vivir sin Internet?
¿Terminaste el guión? Me alegro.
Échate para atrás que te atropella el carro.
Va a cumplir veintitrés, es mayor, dice.
Pero los ojos, sí, pero los ojos.
No sé traducir exactamente del inglés lo que me dijo de ti
pero lo intento:
“Si le das un vasito de leche al ratón
te pedirá un bizcocho.”
jueves, 14 de febrero de 2008
SE MENCIONA EN LAS CRÓNICAS
Se requiere en los ríos
Se busca en Tajumulco
Se acomete despacio
Se refiere en la Biblia
Se cultiva en los montes
Se define en Juan Carlos
Se agosta en los papeles
-Es rica y muy pujante -
Se señala en el cuento
En los volcanes llora
En la bala se alegra
Y en los locos burdeles
se saca a relucir
Sopla en los arrabales
Vuela en los guacamayos
Y al regresar se esconde
dentro de un colibrí.
Se busca en Tajumulco
Se acomete despacio
Se refiere en la Biblia
Se cultiva en los montes
Se define en Juan Carlos
Se agosta en los papeles
-Es rica y muy pujante -
Se señala en el cuento
En los volcanes llora
En la bala se alegra
Y en los locos burdeles
se saca a relucir
Sopla en los arrabales
Vuela en los guacamayos
Y al regresar se esconde
dentro de un colibrí.
sábado, 2 de febrero de 2008
HERMANO EN EL TUMULTO
Hermano en el tumulto,
hermano en el tamaño del sarcófago,
encontré mi lugar
cerrado y pobre
al lado del más malo.
No sé quién eres tú, pero dime
con la mano en la mano de aquel que te da la mano
dónde, dónde te encuentras
sí allí en el nido no hay
lugar para el incendio,
si el enojoso sexo fiel
no te aburre, aunque te santifique.
Retiro lo de malo. Es sólo un hombre.
hermano en el tamaño del sarcófago,
encontré mi lugar
cerrado y pobre
al lado del más malo.
No sé quién eres tú, pero dime
con la mano en la mano de aquel que te da la mano
dónde, dónde te encuentras
sí allí en el nido no hay
lugar para el incendio,
si el enojoso sexo fiel
no te aburre, aunque te santifique.
Retiro lo de malo. Es sólo un hombre.
viernes, 18 de enero de 2008
CUANDO VUELVES A CASA
todo me lo revuelves:
los tarritos las haldas la frazada
y la disfrazadera.
Llegas como huracán silencioso
girando alrededor del piso
que retumba
como claror sin llama
como juego en ceniza
tú tan tímido
tú tan poca cosa (dicen las comadres)
me tomas de la mano.
Las flores se abren como ventanas.
El sinsonte escucha
El jaguar palidece
(sabanita del cielo).
Y en mitad de la tarde
sofocando sonrisas
llega de pronto el agua, toda el agua.
(De "Los corridos de Honduras")
los tarritos las haldas la frazada
y la disfrazadera.
Llegas como huracán silencioso
girando alrededor del piso
que retumba
como claror sin llama
como juego en ceniza
tú tan tímido
tú tan poca cosa (dicen las comadres)
me tomas de la mano.
Las flores se abren como ventanas.
El sinsonte escucha
El jaguar palidece
(sabanita del cielo).
Y en mitad de la tarde
sofocando sonrisas
llega de pronto el agua, toda el agua.
(De "Los corridos de Honduras")
AGRADECIDA, QUÉ SI NO
Déjenme agradecerles
que sigan por aquí: no siempre es fácil
aguantarle la ronda a un poeta mediocre.
Gracias, señores, por su gallardía.
No, no le quite fuego, caballero:
un poeta mediocre, y para más mujer.
Dígame Su Excelencia, ¿qué busca en estos versos?
¿Un cauterio suavísimo para su mal de amor?
¿Un arrullo casual que lo adormezca?
¿Una comparecencia de farsas y de mitos?
¿Una música afable?
Sigan con sus asuntos.
Por mi parte les ruego que no enciendan la luz
sería lamentable
opacar con su brillo artificial
esos altos luceros que mansamente bañan
la tarde.
Y no traigo más cuentos que contarles.
que sigan por aquí: no siempre es fácil
aguantarle la ronda a un poeta mediocre.
Gracias, señores, por su gallardía.
No, no le quite fuego, caballero:
un poeta mediocre, y para más mujer.
Dígame Su Excelencia, ¿qué busca en estos versos?
¿Un cauterio suavísimo para su mal de amor?
¿Un arrullo casual que lo adormezca?
¿Una comparecencia de farsas y de mitos?
¿Una música afable?
Sigan con sus asuntos.
Por mi parte les ruego que no enciendan la luz
sería lamentable
opacar con su brillo artificial
esos altos luceros que mansamente bañan
la tarde.
Y no traigo más cuentos que contarles.
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