Pienso en la muerte de la muerte de la muerte.
En la tercera, en la que encarna
el pájaro amarillo que nunca ves morir
pero sabes que muere, porque a él acude,
como acude a la orquídea el colibrí,
la pelona dando paso al vals
y al señor con bigote y bandeja.
Ligeras variaciones en el aire.
En el jardín se doran los sirvientes
Papá y mamá descansan bajo el ancla.
jueves, 1 de noviembre de 2007
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