Al mejor amigo de mi padre lo devoró una planta carnívora.
Desde entonces papá lo añora con mucha pena.
Su nostalgia se percibe intensamente.
Mamá le ha regalado
para las noches suyas cuando sale al jardín
a vigilar los hormiguillos
unos ponchitos naranjas
y parece una vela
que atrae a los insectos gigantes y aterradores
los que ponen huevas más grandes que los gallinazos
y a veces surgen de las tuberías
pesados por la savia de los humedales
e indagan el ciego aire lleno de vapor y mueren.
Para mí casi son peor muertos que vivos.
martes, 4 de diciembre de 2007
jueves, 1 de noviembre de 2007
LA MUERTE DE LA MUERTE DE LA MUERTE
Pienso en la muerte de la muerte de la muerte.
En la tercera, en la que encarna
el pájaro amarillo que nunca ves morir
pero sabes que muere, porque a él acude,
como acude a la orquídea el colibrí,
la pelona dando paso al vals
y al señor con bigote y bandeja.
Ligeras variaciones en el aire.
En el jardín se doran los sirvientes
Papá y mamá descansan bajo el ancla.
En la tercera, en la que encarna
el pájaro amarillo que nunca ves morir
pero sabes que muere, porque a él acude,
como acude a la orquídea el colibrí,
la pelona dando paso al vals
y al señor con bigote y bandeja.
Ligeras variaciones en el aire.
En el jardín se doran los sirvientes
Papá y mamá descansan bajo el ancla.
domingo, 7 de octubre de 2007
SÍ, PERO NO ENTONCES
Leí a Carlos Williams
NO!
Hacer hablar al lagarto
NO!
A la profusión de hierbajos
pínchele de una vez en las nalgas planetarias
a Miss Addright
y rómpala, que es suya.
NO!
Hacer hablar al lagarto
NO!
A la profusión de hierbajos
pínchele de una vez en las nalgas planetarias
a Miss Addright
y rómpala, que es suya.
jueves, 30 de agosto de 2007
UNA VEZ VI CORRER A UN NEGRO
Era como la noche del Pacífico
aquel negro y corría detrás de la camioneta.
La imprecisa luz de los candiles, en sus
ojos alzaba un punto la angustia.
Inadvertidas danzas, plátanos en la noche
de San Marcos y música y ríos.
Leí el cuento donde los árboles
se echaban a andar y después
le dije a mi amante, no sé aún por qué:
¾¿Quiénes te gustan más?
Advertí la crueldad de sus ojos
Ya no se oía la camioneta. Me quité
las barbas postizas, y el ancla.
aquel negro y corría detrás de la camioneta.
La imprecisa luz de los candiles, en sus
ojos alzaba un punto la angustia.
Inadvertidas danzas, plátanos en la noche
de San Marcos y música y ríos.
Leí el cuento donde los árboles
se echaban a andar y después
le dije a mi amante, no sé aún por qué:
¾¿Quiénes te gustan más?
Advertí la crueldad de sus ojos
Ya no se oía la camioneta. Me quité
las barbas postizas, y el ancla.
viernes, 29 de junio de 2007
DEL PAÍS DONDE TODO ESTÁ PERMITIDO
Adoro demorarme en escritos ajenos:
Me gustan tus cabellos,
Te quiero aquí,
Queremos este mundo y lo tendremos.
Excepto cuatro gatos,
latinoamericanos todos ellos,
¿se acuerda alguien de Sophie Podolski?
Nadie, y se ve muy lógico.
Su legado no es nada memorable.
Un indigesto libro
y un gesto: su suicidio.
Diríamos, neoclásicas:
“pobres prendas hurtadas al olvido”.
Pero cuánta ternura en estas líneas,
fragmentos luminosos de una lírica arcaica
que apenas nos parece comprender:
Me gustan tus cabellos,
Te quiero aquí, a mi lado,
Queremos este mundo y lo tendremos.
Me gustan tus cabellos,
Te quiero aquí,
Queremos este mundo y lo tendremos.
Excepto cuatro gatos,
latinoamericanos todos ellos,
¿se acuerda alguien de Sophie Podolski?
Nadie, y se ve muy lógico.
Su legado no es nada memorable.
Un indigesto libro
y un gesto: su suicidio.
Diríamos, neoclásicas:
“pobres prendas hurtadas al olvido”.
Pero cuánta ternura en estas líneas,
fragmentos luminosos de una lírica arcaica
que apenas nos parece comprender:
Me gustan tus cabellos,
Te quiero aquí, a mi lado,
Queremos este mundo y lo tendremos.
miércoles, 16 de mayo de 2007
HUEHUETENANGO
Desde el día en que vi a Rocael Palacios
cruzar el hipódromo
con las gafas azuladas que llevara su padre,
el descendiente de Bernal del Castillo,
con la espada, las liebres detrás
caballos submarinos, ligeros desvanecimientos
en las gradas…
Huehuetenango, lo dije,
vi a Rocael Palacios después en mis sueños,
el mar, el Día de la Independencia, Jalapa,
todo junto ardiendo con marimbas
y pacíficos huesos iluminados por fantasmas
¿Cuánto cuesta una alcaparra de más a los
envanecidos turistas? Pues
para los hijos de Rocael Palacios unas
horas juntas de miseria
que contrapuntean, en derredor de las calles
de Huehuetenango,
indios armados hasta el Popol Vuh.
Nos esperan los chicos del Partido
locuaces y bromistas.
cruzar el hipódromo
con las gafas azuladas que llevara su padre,
el descendiente de Bernal del Castillo,
con la espada, las liebres detrás
caballos submarinos, ligeros desvanecimientos
en las gradas…
Huehuetenango, lo dije,
vi a Rocael Palacios después en mis sueños,
el mar, el Día de la Independencia, Jalapa,
todo junto ardiendo con marimbas
y pacíficos huesos iluminados por fantasmas
¿Cuánto cuesta una alcaparra de más a los
envanecidos turistas? Pues
para los hijos de Rocael Palacios unas
horas juntas de miseria
que contrapuntean, en derredor de las calles
de Huehuetenango,
indios armados hasta el Popol Vuh.
Nos esperan los chicos del Partido
locuaces y bromistas.
domingo, 1 de abril de 2007
CHAPINAS
Los hombres que requieren planificación
algunos de ellos sudorosos representantes
del pueblo latinoamericano
los que iban en moto y nos cantineaban
con sus dientes recién implantados.
Esos que miraban al sur comiendo cocos
y no eran buenos chicos
pero que por amor se comportaban
como emanaciones de pura monja blanca
arañaban el suelo con sus uñas
y buscaban en nosotras
a la Virgen María
para acordarse así, una vez al año,
de nuestras cosas y tocar la chirimía alrededor.
algunos de ellos sudorosos representantes
del pueblo latinoamericano
los que iban en moto y nos cantineaban
con sus dientes recién implantados.
Esos que miraban al sur comiendo cocos
y no eran buenos chicos
pero que por amor se comportaban
como emanaciones de pura monja blanca
arañaban el suelo con sus uñas
y buscaban en nosotras
a la Virgen María
para acordarse así, una vez al año,
de nuestras cosas y tocar la chirimía alrededor.
martes, 20 de marzo de 2007
NOTICIA PERSONAL
Por si quieren saberlo, les diré:
nací con el cordón umbilical
enroscado al gaznate.
Chinaca Papaturro Lagunilla
me vieron corretear indiferente.
No tomo, no manejo
o por decirlo más precisamente
sólo manejo cuando estoy borracha.
Mi arbusto preferido es el amor de hombre
(Tradescantia, qué vaina, fluminensis)
que como ustedes saben precisa buena sombra.
Busco -de más está decirlo-
pareja
de preferencia que maneje bien.
De otros asuntos, luego les platico.
nací con el cordón umbilical
enroscado al gaznate.
Chinaca Papaturro Lagunilla
me vieron corretear indiferente.
No tomo, no manejo
o por decirlo más precisamente
sólo manejo cuando estoy borracha.
Mi arbusto preferido es el amor de hombre
(Tradescantia, qué vaina, fluminensis)
que como ustedes saben precisa buena sombra.
Busco -de más está decirlo-
pareja
de preferencia que maneje bien.
De otros asuntos, luego les platico.
lunes, 22 de enero de 2007
GUSTO DE CONOCERLE
Señor embajador: gusto de conocerle
como le dije en carta previa
me comporto a menudo como una auténtica hidra
por miedo a las luciérnagas y a algunos alimentos
cocinados, las manos de cordero, por ejemplo.
Me asusta pensar en relojes o en golpes furibundos
pero me adapto bien a los trabajos solitarios como este:
Agregada Cultural. No he de soliviantar
a nadie, al contrario, el efecto de nuestras invitaciones
es como el de un abrazo. Nadie conoce Guatemala
pero si les invitan, señor embajador, si les halagan,
se ruborizan falsamente, porque piensan que lo merecen.
Colgué en el MySpace mi música, si desea conocerla.
Tengo fotos desnuda en algunos lugares de la red.
Las retiraré, si el trabajo lo requiere.
como le dije en carta previa
me comporto a menudo como una auténtica hidra
por miedo a las luciérnagas y a algunos alimentos
cocinados, las manos de cordero, por ejemplo.
Me asusta pensar en relojes o en golpes furibundos
pero me adapto bien a los trabajos solitarios como este:
Agregada Cultural. No he de soliviantar
a nadie, al contrario, el efecto de nuestras invitaciones
es como el de un abrazo. Nadie conoce Guatemala
pero si les invitan, señor embajador, si les halagan,
se ruborizan falsamente, porque piensan que lo merecen.
Colgué en el MySpace mi música, si desea conocerla.
Tengo fotos desnuda en algunos lugares de la red.
Las retiraré, si el trabajo lo requiere.
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